Dicen que entre el blanco y el negro hay muchos matices.
Dicen que ser blanco o negro es ser extremista, intransigente, intolerante.

El blanco es blanco.
El negro es negro.

La envidia es envidia. Sí, no hay envidia sana ni blanco roto.

Sin embargo, grises hay muchos.
Son tolerantes, admiten a cualquier otro color.
Por todo ello pertenecen al cuerpo diplomático de los colores.